Cómo funciona DomoTHERM: el calor del sol, en tu casa
DomoTHERM funciona con calor infrarrojo: las ondas viajan de arriba hacia abajo y calientan los materiales de la habitación. En una recámara, la cama, los burós, el piso, las paredes y cada objeto absorben ese calor. Cuando el termostato llega a la temperatura que fijaste, el sistema se apaga y deja de consumir energía, mientras esos materiales liberan poco a poco el calor que guardaron.
El detalle técnico: el film emite infrarrojo de onda larga, el mismo tipo de calor con el que el sol calienta una superficie, aunque el aire esté frío. Los materiales que lo absorben se convierten en emisores secundarios: cada muro, piso o mueble tibio devuelve calor suave al cuarto. Por eso la sensación térmica es homogénea de piso a techo y la eficiencia es cercana al 90%: casi toda la energía se convierte en calor útil, sin mover aire ni resecar el ambiente.

El circuito completo, en tres pasos
El sistema es una secuencia simple, de la señal al calor:
01 · Termostato
Tú decides la temperatura
Fijas la temperatura que quieres (el rango de confort es de 21 a 21.5 °C) y el termostato decide cuándo encender y apagar, de forma independiente por zona. Cuando el cuarto pide calor, manda la señal al transformador.
02 · Transformador
Baja el voltaje a un nivel seguro
Toma la corriente de 220V de la casa y la reduce a 36V de ultra bajo voltaje, con certificación SELV: un voltaje seguro al tacto, sin riesgo de descarga.
03 · Film
Genera el calor infrarrojo
Esos 36V llegan al film, que por su bajo voltaje es seguro incluso oculto bajo el acabado. El film los convierte en calor infrarrojo y las ondas viajan por el cuarto, calentando paredes, piso, muebles y personas.
Como el film es delgado y se cubre con cualquier acabado, el sistema completo desaparece en la construcción: solo queda el termostato a la vista. Ver la ficha técnica completa →
Las temperaturas del sistema, en números
20 a 21.5 °C
La temperatura de confort
Es el rango en el que el cuerpo está cómodo y en el que el sistema rinde mejor. Subir el termostato más allá aumenta el consumo sin ganar confort real.
35 a 37 °C
La temperatura máxima del film
Muy parecida a la del cuerpo humano, y es solo la de la superficie donde está el film: la habitación se mantiene en la temperatura de confort que fijes en el termostato.
Sin puntos calientes
Calor suave y repartido
En muro, la superficie se puede tocar sin ningún riesgo. En techo, no se siente un chorro de calor sobre la cabeza como con los calentadores de terraza: el calor llega repartido en toda la superficie.
El calor, visto en cámara térmica
En espacios ya terminados el film es invisible; solo la cámara térmica revela el calor irradiando desde el techo hacia cada superficie del cuarto.


La memoria térmica: el calor que se queda
Los materiales del espacio (muros, piso, muebles) absorben el calor y lo liberan poco a poco. Por esa inercia térmica, la habitación se mantiene en la temperatura de confort (20 a 21.5 °C) un buen rato después de que el sistema se apaga, y al ventilar por poco tiempo no se pierde todo el calor, porque está guardado en las superficies y no en el aire. En la práctica, el sistema pasa más tiempo apagado que encendido, y eso reduce el consumo eléctrico.
Por qué el techo es el mejor lugar
Desde el techo no hay obstáculos entre el film y el espacio: ni muebles, ni alfombras, ni personas que bloqueen el calor que irradia. La distribución del calor es completamente homogénea, y por eso 8 de cada 10 instalaciones de DomoTHERM, en Europa y en México, se hacen en el techo. El muro y el piso son alternativas válidas cuando el proyecto lo pide.